miércoles, 23 de abril de 2014

Días Puntuales

Debido a que mi vida académica ha llegado a su fin, aunque no de una forma oficial, tengo muchísimo tiempo libre, más incluso del normal. Así que aprovechando hoy, que es el famoso día del libro, el cual promulgo a todo ser viviente que no sea de España y porque no, de allí también. Me he sentido inspirada y he decidido dar un pequeño homenaje al 23 de abril, una versión de la conocida leyenda de San Jorge. Los que no la conozcáis, no hay problema, a partir de ahora podréis difundirla por el mundo. A fin de cuentas, es algo que siempre nos hace parecer mas cultos y a la gente le mola el rollo este de que le cuentes historias curiosas de la vida, aunque no lleguen a ningún punto mas que el de alimentar la curiosidad humana.
Como el saber no ocupa lugar y estoy lejos de mi casa, siento un poco esa morriña de las costumbres del hogar y me he visto en la obligación de difundir una pequeña costumbre que tenemos en mi tierra el 23 de abril, día en el que las calles se llenan de puestos y gente regalando rosas y libros por todos lados. Pero para dejar claro el porque de esta tradición, voy a contarlo de una forma gráfica. Así sabréis el porque hoy, tiene sentido regalarle a un amigo, una madre o a tu profesor (pelotillas...) un libro o una rosa.



¡Nosotros no queremos San Valentines, nosotros queremos San Jorges!



Feliz Sant Jordi a todos :*

martes, 25 de marzo de 2014

Las tierras de Papá Noel

Y sin mas dilación, me dispongo a explicar mi gran viaje al norte de Finlandia, la fría Laponia, conocida por sus auroras boreales, sus renos y la casa de Papá Noel.

La decisión de hacer este viaje fue como bien se diría, una locura. No teníamos pensado irnos hasta allí, pero teniendo en cuenta que teníamos un coleguilla de erasmus en Helsinki y éste iba a hacer el viaje con unos amigos suyos, decidimos apuntarnos para enriquecer de una manera grata nuestra vida personal y viajera :)

Como bien es sabido, nuestros viajes a precio de estudiante los hacemos en low cost. Así que no nos quedó mas remedio que a base de autobús (Vilnius-Tallin), ferry (Tallin-Helsinki) y tren (Helsinki-Rovaniemi)... pasar dos días viajando hasta llegar a la ciudad del gran conocido Papá Noel. 

Evidentemente, cuando llegamos, no dudamos en dejar las cosas en nuestra estancia (una casita a las afueras de la ciudad, 2 minutos en coche) y marcharnos a visitar a Santa Claus, que en finés es Joulupukki. A pesar del cansancio por dormir más bien poco, la ilusión del viaje consiguió mantenernos despiertos. Hicimos votación por ir al taller del viejo señor en autobús, ya que hay uno que te deja directamente en la puerta, pero una chica que no estaba dispuesta a pagar el precio del billete de bus, trató de convencernos de que andando podríamos ir, que no estaba tan lejos... bien, pues inocentes de nosotros la creímos... y después de dos horas andando, 8 km a nuestras espaldas entre nieve, llegamos a casa del tan querido Joulupukki (a la que no queríamos tanto era a la que nos hizo andar).



(Snow Village, un hotel que para dormir ahí necesitas hasta cursillo)

Santa's village, ese lugar esta directamente hecho para los niños... paseos en reno, tirarse en trineo por las cuestas, cabañas de las tribus de los Sami y vasito de sopa alrededor de un gran fuego. Después de ver todas esas cosas, sin entretenernos mas, fuimos directos a donde estaba Papá Noel. Nos dijo que para llegar a la casa de todos los niños en una misma noche hacía uso de su maquina para parar la rotación de la tierra, de esta forma, el tiempo quedaba como en pausa y al ser la noche mas larga, le daba tiempo a repartir todos los regalos a los niños buenos. A los niños fineses como les pilla mas cerca, es tradición que él mismo sea quien reparta los regalos, entrando por las puertas de las casas al grito de "Onkos täällä kilttejä lapsia?" (estos finlandeses ponen muchas aaas y diéresis en las palabras), que viene a ser un " Hay niños aquí que hayan sido buenos?" y evidentemente todos contestan un "Siiiii!" del copón. 

Cuando entramos a verle, estaba sentado en una gran silla, tan grande como él, con una barba que le llegaba hasta la barriga y blanca como la nieve. Llevaba unas zapatillas que eran tan grandes como dos veces mi cabeza y nos habló un poco de español. Le dijimos que en Navidad queríamos muchos regalos y nos contestó que teníamos que aprender finés y escribírselo en una carta, para así él poder hacer la lista (más bueno que el pan este hombre).


 (Vistas desde el top del parque natural de Inari, se puede esquiar, aunque las montañas no son muy altas. Son mas del esquí de fondo esta gente.)

 (No dimos paseos con Huskies, pero este se dio el paseo con nosotros, muy majo)


(Vistas del parque natural, en verano también tiene que merecer la pena)

Después de la charla con el padre de la navidad, nos entró el hambre de nuestra vida, así que decidimos probar la carne de reno (tranquis, no son los de Santa, éstos viven felizmente en las montañas de Korvatunturi) y finalmente después de todo el viaje sin apenas dormir, la visita a Rovaniemi y demás, llegamos a casa para disfrutar de una ducha y de un profundo sueño (la vuelta la hicimos en bus, gracias al cielo).

Al día siguiente después de haber descansado un poco más, y digo un poco más porque cogimos dos casitas para 4 personas cada una y éramos 12...sí, compartiendo camas de 0.80 (ya me diréis), alquilamos un par de coches para hacernos la rutilla del norte. 
Visitamos la ciudad de hielo (Snow Village), que es en realidad un hotel de hielo, el cual, hacen todos los años con diseños diferentes (ojito). Tiene hasta capilla por si te quieres casar... ahora eso de dormir ahí... yo a pesar de que la recepcionista nos dijo que estaba todo preparado y dormías en unas colchas térmicas de flipar no se si me fio del todo. Por allí nos dimos una vuelta, nos tiramos por el tobogán de hielo, vimos el bar y el restaurante y por supuesto casamos a una pareja de amigos que estaba con nosotros. Hicimos el pack completo.


 (Esquí de fondo nocturno! Se nos hizo de noche y terminamos en el lago helado, patiesquí)

 (Fiordo de Kirkenes)


(Reindeers!=Renos! Siempre está bien ampliar el vocabulario ;) )

Estuvimos quedándonos en varios pueblos, la mayoría de los cuales tenían cuatro casas con su iglesia y una tienda donde poder comprar. Por supuesto tenía su pizzería o kebab, eso es algo internacional... da igual en que parte del mundo estés.
Dormimos en Tankaavara, un pueblo donde se busca oro. Puedes pagar para hacerlo o sino cantar en el karaoke (en finés por supuesto) con el resto de borrachines que van a pasar la tarde por allí. Nosotros cogimos un trineo cada uno, que había en un porche cerca del restaurante y nos dedicamos a tirarnos cuesta abajo en fila, a modo de gusano gigante. Dicen que nunca hay que perder el niño que se lleva dentro...

No podíamos volvernos a casa sin antes visitar algún fiordo noruego. No eran los más bonitos, ni los mas famosos... pero teniendo en cuenta donde estábamos y la distancia en coche, no nos quejamos. Estuvimos en dos, uno el de Kirkenes y el segundo Bugoynes. En el último hubo un par de amigos que decidieron bañarse en el mar, esto de que fuese el Océano Artico les emocionaba mucho y no se lo pensaron ni un momento. Bañadores puestos y corriendo hacia el mar, el resto estábamos esperando en la playa grabando vídeos, dando ánimos y por supuesto con toallas para taparlos en cuanto saliesen (que fue enseguida por supuesto). Según el testimonio de los que decidieron bañarse, que siguen vivos por si queríais saberlo, dijeron que no notaron el frío hasta cuando se disponían a salir del agua, que de repente empezaron a notar que no podían mover bien los pies... dicho esto, cuando salieron, mas de uno lo que hacía era taparse los pies con la toalla (pensando que se los iban a amputar) y dejando el resto del cuerpo a merced del viento y la posible futura pneumonía. Finalmente y tras cambiarse, meterse en el coche con asientos calefactables y abrigados hasta las orejas, entraron en calor y pudimos emprender nuestro camino de regreso a Ivalo (donde teníamos el alojamiento).


 (Pueblo de Kirkenes, las casas son de muchos colorines)

 (La mayoría de las carreteras son así, menos mal que llevábamos clavos en las ruedas)

(Pueblo de Bugoynes, esa es la famosa playa donde hubo el baño)

Al día siguiente cogimos el avión de vuelta a Helsinki y en dos horas estábamos en casa de Jokin, muertos del cansancio. Cosa que no nos impidió dar una vuelta por la ciudad y disfrutar de las últimas horas con ellos antes de la triste despedida y la vuelta a la gris Lituania. Al día siguiente tuvimos un viaje de un día de sol completo en ferry y autobús. Cuando llegué a Vilnius lo único que quería hacer era meterme en la cama y no salir de ahí hasta que mi cuerpo dijese basta.

Conclusión del viaje: En Finlandia hasta el conductor de bus te sabe hablar en inglés, hasta el abuelo de 80 años, pescador y habitante de un pueblo perdido por Laponia...sabe hablar en inglés. En Vilnius vas al supermercado y da gracias a si te saludan en su idioma. En España tampoco hay multitud de gente hablando inglés, pero la sonrisa ahí está, aunque sea para no entenderse... ¿será por el sol?

P.D. No vimos auroras boreales, al parecer al sol le dio por no ofrecérnoslas... pero eso solo significa una cosa, habrá que volver.

jueves, 5 de diciembre de 2013

Winter is coming my lord

Diario de abordo:

Ya no recuerdo la última vez que escribí, pero después de varios viajes, fiestas, copas, paseos por la cárcel, corazones rotos, cumpleaños y algún que otro exceso... (hablo por mí y todos mis compañeros) finalmente llega el mes de la tranquilidad, el del descanso físico, el mes al que le toca al cerebro actuar...el mes de exámenes. Con varios exámenes por delante y 3 trabajos con sus respectivas presentaciones pendientes, me dispongo a escribir las experiencias aquí vividas.

Hoy toca el corto fin de semana en el que hicimos el pack Tallin-Helsinki. Ya se conoce el dicho, que lo breve y bueno, dos veces bueno. Pues bien, éste fin de semana cumple el dicho.

Tuvimos un pequeño problema a la hora de los autobuses, más bien, el problema lo tuvo la chica que nos reservó los billetes. Nosotros pedimos un autobús "lux express", ya sabéis... de esos con los asientos que son mejores que los sofás de tu casa, con wifi, que viene la azafata educadamente a ofrecerte un chocolate caliente. Hay que decir que íbamos en low cost, pero 9 horas en un autobús de 21:30 hasta las 6:30 en asientos normales...no es moco de pavo. Así que igual por un poco más nos convenía pillar los buenos.
La pava no se coscó de nada, todos felices pensando que íbamos a ir en unos asientos orgásmicos... llegamos, nos subimos al autobús y nos recibe un señor de pelo largo y canoso, con bigotillo fino, de ese que cuando lo ves piensas "para tener eso, quítatelo", pidiéndonos en algún idioma (pudiendo ser lituano, letón, estonio o ruso) que le diésemos los billetes.... a tomar por culo la ilusión de la educada azafata ofreciéndonos chocolate caliente.

No vamos a hablar del wifi (inexistente) ni de los asientos, porque podréis deducir que eran de esos en los que no te caben ni las piernas... y eso que yo soy pequeña, pero más de uno  mide 1,85 m y no cabían. Menos mal que por lo menos tuvimos la suerte de que iba poca gente y nos pudimos distribuir, de tal manera, que no teníamos compañero al lado (9 horas con alguien al lado puede ser una tortura).
Evitaremos de igual manera los comentarios sobre los ronquidos a lo largo de la noche y la ilusión del conductor de hacer rallys en mitad de la carretera.

6:30 am. Estación de autobuses de Tallin

(Tallin, intentando encontrar el hostal)

Que olor a mar, que amanecer...que frío que te cagas! Estuvimos dos horas para encontrar el hostal en el que nos íbamos a hospedar. Como no lo encontrábamos, finalmente decidimos ir a desayunar al Mc Donalds, dado que el resto de bares, restaurantes, cafeterías y demás tiendas o locales estaban cerrados hasta las 11:00 de la mañana. En serio, ¿es una broma?, en España se empieza a currar a las 7:30-8:00, ¿quién sigue pensando que somos unos vagos? Nos dan las 9:30 y nos llama el del hostal que no puede abrirnos porque no está, que si eso a las 11:00, muy bien, tenemos que coger el ferry para Helsinki a las 10:30, físicamente es imposible el coincidir. Así que vamos al puerto, dejamos las maletas en consigna y pillamos el ferry... 2 horicas y estamos en Helsinki. Salimos a cubierta, vemos el puerto de Tallin alejarse, súper bonito todo, hacemos fotos...y nos metemos corriendo dentro porque se te congela la sangre. De lo cansados que estábamos, nos echamos una siestecita todos en los sofás hiper cómodos del barco (la gente debió flipar) y finalmente, a las 12:30 mas o menos, llegamos a nuestro primer destino.

Era un día híper soleado, aunque era el típico sol que tienes en España a las 10 de la mañana, ese que no calienta y ese que lo tienes a media altura...así todo el día. Hasta las 4 de la tarde que finalmente decidió irse y dejarnos inmersos en la oscuridad.
Andamos lo que no esta escrito y vimos cantidad de cosas, era un día de sol así que la gente salió a la calle como lagartos, gente saliendo a correr por el paseo del puerto, puestecitos en mitad de las calles vendiendo comida y sopa...los niños iban vestidos como si fuesen a esquiar y ese día todo el mundo estaba sonriente.
 Paseo en el puerto de Helsinki, el west harbour (hay dos puertos)

 (Paseito con luces de Navidad, serían como las 17:00)

(La "pequeña" catedral, recuerdo morir de frío ahí arriba)

Comimos en la calle, pero cenamos en restaurante... queríamos comida típica finlandesa, yo que se, un salmón fresco recién pescado en esas frías aguas. Sin embargo, sin saber muy bien como, terminamos sentados en un restaurante nepalí... Los camareros fueron tan amables y tan educados que me entraron ganas de darle como 5 euros de propina (no lo hicimos porque somos estudiantes y la economía está como está) pero le dimos un poquito menos.
A las 22:30 cogímos el ferry de vuelta. Pudimos ver la ciudad con sus luces de navidad y la gente arreglada para salir de fiesta, pero no morimos de frío en el camino de vuelta por pura casualidad. Finalmente tras dos horas en el ferry de vuelta, llegamos al hostal en Tallin y tras descubrir que había que entrar en un bar para acceder al hostal, pudimos dejar las maletas en nuestras camas.

No penséis que esto terminó en un "nos fuimos a dormir y hasta el día siguiente"... NO. Era el cumpleaños de un amigo, el de Pablo, así que había que celebrarlo (cerveza para todos!). Como teníamos el bar bajando las escaleras pensamos en tomarnos algo ahí y luego irnos a dormir, por eso de celebrar un poco. Pues bien...solo yo cumplí ese propósito, dado que el resto decidió salir un "rato" mas.
(Das un salto y estás en el bar, casi literal)

Yo fui la encargada y responsable de poner la alarma a las 10:00 de la mañana para despertar al personal al son del toque de diana. Según comentan los allí presentes, el despertador estuvo sonando como media hora (larga) hasta que me desperté a apagarlo. No es que yo sea muy de dormir (que un poco sí), el problema fue que en mi sueño sonaba la música del despertador y para mí era algo normal y hasta que finalmente decidí salir de la última fase no fui capaz de abrir los ojos.

Por fin y tras un par de horas de flojera, nos disponemos a ver Tallin. El centro histórico es muy bonito, pena que hiciese tanto frío, porque podías pensar que en cualquier momento los dedos se te iban a caer. Estuvimos por los distintos miradores de la ciudad, vimos sus iglesias ortodoxas, bebimos del mejor vino caliente (no soy muy fan sinceramente) e intentamos comer en un restaurante muy guay en el que rápidamente nos echaron porque al parecer era un club para gente abonada. Nosotros, los de a pie, la gente llana, los turistas que venimos del pueblo tenemos que ir al restaurante de abajo... al normalito, al feo vaya. Tengo que decir que comimos muy bien a pesar de no estar en la zona VIP.

 (Vistas de Tallin desde uno de los miradores, el mas bonito)

 (Aquí uno se toma el café con hielo mas a gusto que nada)

(La parte del centro es muy bonita, y las calles adoquinadas tienen todo su encanto)

Seguimos andando todo lo que pudimos, aprovechando al máximo el horario solar porque a eso de las 16:30 ya era noche cerrada y pasear de noche con ese frío es equivalente a sufrir por la cara. En la plaza había terrazas, sí sí, terrazas... que como hacia sol... pero lo curioso es que las sillas estaban cubiertas con un pelaje invernal, que lo veías y lo único que pensabas es que si querías podías hasta invernar con eso puesto. Otro rollo.

Finalmente se puso el sol, así que fuimos a coger nuestras cosas, compramos algo de comida y después del fin de semana agotador llegamos al autobús de vuelta, por supuesto, exactamente igual que el anterior. Toda la noche de viaje, horrible y sin poder a penas dormir. Porque esto también lo sabe todo el mundo, la ilusión que tienes al inicio de un viaje, no es la misma (ni mucho menos) que la ilusión que tienes a la vuelta.
Llegamos a Vilnius a las 6:30 de la mañana, a las 9:00 había que estar en pie porque teníamos clase... que muchos pensaréis, clase... ya... claro.... Pero sí, a esta había que ir, en su momento no tenía del todo claro como hacer la sección de un tejado con sus distintas capas en autocad y había que preguntar de modo que mi viaje oficialmente no terminó hasta las 16:30 de esa tarde. No os diré a que hora me fui esa noche a dormir pero si diré que no dormía tan bien desde hacía tiempo.

Conclusión del viaje: Nunca desoigáis el consejo de vuestra madre cuando os diga que echéis en la maleta medias térmicas. Las eché mucho de menos en el viaje.

sábado, 9 de noviembre de 2013

Historias de media noche

Hoy la cosa va de anécdotas; después de ni se sabe los días, he tenido la oportunidad de recopilar distintas vivencias en la pequeña y peculiar Vilna.

Redactadas en un formato "short stories" hago un resumen de las principales historietas, las mas graciosas o las mas llamativas para tener una pequeña idea de como va el rollo de vivir por aquí.

 (Las casas hermanas de Riga)

(Las carreteras en Vilnius son de lo mejor del mundo)

No te metas en líos 

Normalmente siempre digo que los lituanos son unos borrachos y todo lo arreglan a guantazos, pues bien, en este caso vamos a dejar a un lado a los pobres personajes autóctonos y vamos a centrarnos en los nuestros, los del país, nuestros compadres, vaya, los españoles.

Imaginemos, noche de fiesta...todo el mundo emocionado, locura, bebida, música y diversión por todos lados y el destino de esa noche es Cocain bar. Free entrada a erasmus, birra a 4 litas...no hace falta mas. La noche se va desenvolviendo bien hasta que llegada una hora, pongamos las 5 de la mañana, igual era antes...por motivos aun desconocidos un paisano decide empezar a discutir acaloradamente con otro (un cordobés). El chico con empatía y un poco de mano izquierda consigue centrar un poco al cabreado colega y parece que la cosa se relaja...por supuesto, aparecen tres más en modo defensor, porque sí, por la cara. Y la frase es "chicos no nos vamos a pelear entre nosotros aquí" y los pobres sin comerlo ni beberlo y sin saber aun exactamente el motivo...se ven los tres medio desmontados de la zurra que en menos de un minuto les dio el tío. El caso es que el chaval salió ileso, según cuentan los rumores, es que el chico es majo pero tiene muy mal pronto...menos mal que es majo, porque como fuese un borde tendría el full equip.
Final...uno con una brecha en la ceja sangrando, el otro con dolor en las costillas y el tercero ya ni me acuerdo. Con todo el rollo cortado para casa a dormir diciendo "mañana será otro día".

Conclusión: Si ves una pelea, pide asiento y mira. A no ser que uno de los que se esté peleando tenga auténtica relevancia en tu vida.

(Cathedral Square de noche) 

 (La comida lituana no está muy allá, pero las pizzas....)

(Día en Kaunas, con un día te vale porque hay poca cosa para ver)

A la cata del buen pollo

Estaba amaneciendo, serían eso de las 7:30 y han cerrado Salento (discoteca de mala muerte donde acabas las noches de fiesta, o lugar donde tienes la última oportunidad de pillar). Nos dirigimos a casa, no sin antes pasar por Maxima (supermercado donde las cajeras viven amargadas, aunque deberían de darnos acciones ya que yo hago visita casi cada día), para comprar el desayuno (nuestro Maxima abre 24h los 365 días del año (L)). 7 personas dentro para ver que comprar...unos patatas, otros kiribinas (comida de lituanos, a esa hora todo está bueno) y Ander (amigo vasco) decide mostrarle a Antonio como se catan los pollos. "Antonio mira, ¿tu sabes como se catan los pollos?" y coge con su dedaco vasco gordo de jugador a pelota vasca y atraviesa el film en el que está envuelto el pollo y ahí inserta su falange en la piel de ave... "Este está poco hecho" dice, con sus cojones... Antonio por los suelos porque no es capaz de parar de reir. Pues así, como ocho pollos más.

Vamos a marcharnos y mientras Ander corre por los pasillos tirando unas tortillitas rancias lituanas que estaban muy malas a Fernando (su compi de cuarto), ¿que pasa? pues que el guardia de seguridad después de tanto jaleo se cosca y evidentemente pilla al pobre Ander que de lo fino que iba no se le ocurre otra cosa que seguir al señor ese en vez de salir por patas como hizo el resto del mundo.
Igual 10 minutos después se nos ocurre llamar (una vez se nos había pasado un poco la risa) y Ander contesta "ehh??? Tío, que me están interrogando...espera! espera! what? que where i'm from? I don't know"....pues así como una media hora...el caso es que al final salió, tuvo que pagar una lita y media por la kiribina que había tirado por el suelo y ya está, dijo que pidió permiso para sentarse en el sofá que le parecía muy cómodo... y así con un par, nos fuimos todos a dormir.

Conclusión: Si queréis un buen pollo para comer, os doy su número.

 (Maneras de colgar la ropa si no te da por comprarte un tendedero...)

 (Opera en Riga)

(Opera de Vilnius, con señor que se apeteció sacar su calva en la foto...)

¡Mamá, mamá.... sin dientes! 

No vamos a cambiar el escenario de la historia (hay poco presupuesto), sigue siendo de noche, madrugada, como las 5 vamos a decir. Ese día estamos cansados así que nos vamos antes...se quedan en Salento (para variar), Pepelu y Claudia (tengo que poner nombres a los personajes porque sino no nos enteramos). Cuando ya deciden volver, cruzan la calle y Claudia sin levantar suficientemente el pie para subir a la acera, se tropieza y dado que sus actos reflejos estaban funcionando al 10%, cayó en plancha contra el suelo... así, sin más... PAM! lo nunca visto. Tanto, que según cuenta Pepelu, él cree recordar que no se rió... y cuando Claudia se gira y mira hacia arriba, Pepelu lo único que piensa es "que no se de cuenta", pero obvio aquello había dolido y en cuanto la pobre Claudia se toca la boca se echa a llorar... ya que le faltaban la mitad de dos dientes....

No se le ocurre otra cosa que a las 8 de la mañana llamar a su madre, en España eran las 7, la pobre mujer que iba a trabajar recibe la llamada de su hija llorando, pues claro, la señora no puede estar más preocupada... al final Pepelu decide ponerse y le cuenta que se ha caído por la escarcha... (hace frío pero aun no se ha formado tal cosa).  Total, que al día siguiente cuando la veo mi cara de sorpresa no podía ser mayor...aunque lo fuerte fue que ella no recordaba el momento ni el lugar exacto de donde se cayó (WTF), menos mal que el querido Pepelu estaba ahí y se puso a reconstruir los acontecimientos para quitar esa laguna de la cabeza de la pobre chica....

Conclusión: Compraos unas buenas botas porque nunca os saldrán tan caras como el viaje de vuelta a España, dentista, más viaje again para Vilnius.


P.D. Las fotos nos tienen nada que ver con las historias, pero me apetecía ponerlas, si no os gusta lo siento... no tengo buzón de sugerencias, de todas formas enjoy it.
Por cierto, no tengo foto de los dientes rotos de Claudia, pero es que... no me dejó sacársela.

Un besico!


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Fish and Trips (2nd part)


Voy a recordar que éramos 21 personas, pues bien, al final se nos unieron 2 mas (porque había sitio en el coche) pero no contamos en que no habría sitio en la cabaña que nos dieron. Porque en la casa había solo 6 camas...os podéis imaginar como estaba el percal. Esto era como un chiste de los de "Como metes a 500 payasos en un coche".
Para hacer todo mas llevadero, decidimos nos pensarlo por el momento y ponernos a cenar y a tomar unas cervecillas. Con el frío que hacía pocos eran los que decían que se iban a meter en la sauna y luego en el lago...los chicos todos, pero las chicas si que estábamos mas rajadas. A las 2 de la mañana estábamos los 23 en la sauna y corriendo al lago a bañarnos... el agua helada pero ahí la gente feliz en bañador, como el que está en pleno agosto en la playa de Benidorm.

             (Lukas, Stefan y Fernando...pasamos de estar como Fernando a estar como los otros dos)

(No cabía un alfiler, aquí la sauna menos para relajarse...hubo alguno que hasta meó en las piedras, yo no lo vi, pero cuentan que casi mueren por intoxicación)

Cuando nos queremos dar cuenta son las 5 de la mañana y unos lituanos están con nosotros (los vecinos), que vienen a ver que se cuece por ahí. La gente ya poco a poco se va a dormir y quedan cuatro gatos que siguen bebiendo con los autóctonos. Yo al principio me quedé dormida en una cama pero  estaba en una esquina y de la gente que había, terminé cayéndome. Así que pillé la manta y me bajé abajo a ver que hacían los despojos que quedaban. Vi a los lituano y a tres de los nuestros por ahí bebiendo todavía y hablando de ni me acuerdo el que.
El pobre Salva (uno de los nuestros) estaba mano a mano con un lituano con chaleco rojo bebiendo una botella de pacharán, que el pobrecillo le tuvo que decir que ya no podía más y el lietuvo se pone agresivo y empieza a dar puñetazos en la puerta (digo al final terminamos a ostias). Menos mal que el amigo del de rojo estaba mejor, lo calmó y se fueron. A Salva no se le ocurre otra cosa que intentarles explicar en su inglés made in Málaga, que cuidado no se caigan por las escaleras (que ya se había caído él). El agresivo se pensaba que se estaba metiendo con él y chillandole le empezó a decir que le hablase en inglés....un desastre. Por fin se van y nosotros viendo que no cabemos en las camas, nos vamos a los fríos coches...así que pasé desde las 7 de la mañana hasta las 10 en un C3. Me desperté por el  frío y decidí entrar dentro de la casa y despertar a la muchedumbre para hacerme un hueco en la cama....

                                                         (Restos de la noche anterior)

Sobre las 12 nos ponemos mas o menos todos en marcha, había algún que otro resacoso que no podía ni moverse y había otros (Salva) que aun seguían borrachos...teniendo en cuenta que iba a chupitos de pacharán a las 7 de la mañana pues no le había dado tiempo ni a empezar la resaca.
Hicimos la compra pensando en que tendríamos una cocina medio decente para cocinar...pues era mentira, teníamos como una placa para poder calentar algo a paso de tortuga...pero es que éramos 23 personas, es prácticamente imposible poder cocinar para ese número de personas con una plaquita de mierda donde solo cabe una sartén.
Unos pocos nos fuimos de motivados a buscar setas, sin tener ni idea de cuales eran buenas y cuales malas, además de que aquí las setas son distintas a las de España. Fuimos cogiendo las que nos parecían que estaban bien y que eran buenas, así cuando llegamos donde estaba el grupo le preguntamos a la amiga de Vicky (la mentora) si eran buenos los monguis. Tiramos tres cuartas partes de las setas que pillamos pero hubo unas poquitas que si que eran buenas, así que las pasamos por la plancha y nos hicimos unos mini pinchitos de setas, muy muy ricas. Sigo viva, así que era buenas de verdad.

                                                (Vistas por la mañana, un frío del carajo)

 (De estas encontramos como 3 o 4...pero nunca las comáis porque va a ser lo último que hagáis en vuestra vida)

            (Salva...el pobre estuvo con la bolsita como 2 horas, al final consiguió no vomitar)

Por la tarde nos pusimos en contacto con el dueño, que creemos que ya no estaba borracho y nos pidió perdón, nos dijo que nos podíamos quedar en la casa que estaba unos metros mas arriba, en una colina y así aun compartiendo camas, podríamos dormir todos. Gracias al cielo la otra casa tenía cocina decente, así que pudimos prepararnos un platazo de espaguettis a la boloñesa que te quedas loco. Menos para Lukas, que el tío es vegetariano, desde hace 4 años porque vio un video cuando iba borracho y decidió desde ese momento que no volvería a comer carne. Ahora se está planteando si en fiestas importantes, comer carne...si es que....

                                                                 (La pequeña morada)

(La casa del fondo es donde nos quedamos la segunda noche, todo ese terreno era nuestro ese fin de semana)

La noche del sábado fue mas suave...la Vicky se trajo una guitarra así que nos pusimos a cantar por bulerías y pasamos parte de la noche así. Fernando que le da por tocar flamenco, rompió una cuerda y dejó toda la guitarra llena de sangre...shit happens.

No nos fuimos muy tarde a dormir ya que estábamos muertos de la noche anterior...así que sobre las 4 todos estábamos en cama. Al día siguiente recogimos todo y esperamos a que llegase el dueño, que en modo de disculpa, se presenta con dos amigos más con un tambor y un acordeón a tocar canciones...ahí estuvimos aplaudiendo por la música, la internacionalidad, España, Lituania y todo en general.

 (Pasando la tarde. En el fondo del lago hay un bote que se hundió porque tenía un agujero y nosotros pensamos que no)

                                             (Había de todo en esa casa, sauna, columpios...)

                                             (Nuestra despedida...muy majos los señores)

Después de una larga despedida, nos fuimos hasta el pueblo mas cercano a comer una pizza XXL y antes de volvernos para Vilnius no se a quien se le ocurrió la brillante idea de ir a ver el árbol mas viejo o mas grande o mas alto de todo Lituania, lloviendo, con frío...una hora tardamos en encontrar el árbol de los huevos. Nos hicimos la foto de rigor y cogimos el coche de vuelta a la ciudad. Todo, absolutamente todo el trayecto lloviendo. Claro, llegamos a la residencia que queríamos morirnos...todos cenamos comida precalentada y a dormir como si no hubiese un mañana, que realmente si lo había. A las 10:20 del día siguiente estábamos como un clavo para hacer el diseño de la casa que nos mandó la profesora....un fin de semana muy largo.

Conclusión: Nunca y cuando digo nunca es nunca...intentéis seguirle el ritmo a un lituano bebiendo, porque tenéis las de perder seguro.




Fish and Trips (1st part)

Si hay algo que echo mucho de menos de España, a parte del buen tiempo, es la comida... corroboro que la comida Mediterránea es la mejor de todas.

Aquí la única carne medio decente es el pollo y la ternera a veces se salva, puede que en ocasiones encontréis lubina (que está buena) y salmón a precio de oro. La fruta no está muy allá (ojo no confundáis pomelos con naranjas, porque pasa) y lo único que merece la pena aquí son las patatas y la cerveza.

Los paisajes en cambio son todo lo contrario, muy muy bonitos. Hemos hecho dos viajes desde que estamos aquí, uno a Trakai y otro a Utena, a unos 250 km de Vilnius hacia el norte. 

El viaje a Trakai estaba organizado por la ESN (Erasmus Student Network) y era ida y vuelta en el mismo día. El pueblo de Trakai es el clásico pueblo de pescadores, en lagos claro, el mar te queda mas arriba todavía. Está situado como en una mini península y tiene varias islitas, en una de ellas hay un castillo enooorme. Por fuera muy bonito, pero por dentro está medio vacío...vaya que no tiene nada del saqueo que debió tener en su día.
El precio del viaje (25 LTL=7eur) incluía el autobús de ida y vuelta, la entrada al castillo con guía y una "pequeña" degustación de comida típica de allí. Lo de pequeña ya os lo podéis tomar al pie de la letra, porque lo que nos dieron se nos quedó en el hueco de la muela. Fue un viaje muy barato, pero aun y así salió mas caro que a otros chicos que fueron por su cuenta (13 LTL=4eur). Vamos que le pagamos el viaje a los mentores y todavía se llevaron comisión y todo.
Lo mejor de todo, el kebab que nos tomamos entre pecho y espalda de "pollo" rancio, que yo creo que nos sentó mal a todos...ahora bien, las vistas del lago mientras comíamos no podían ser mejor.

(Castillo de Trakai)

Entras en el castillo y te hacen un recorrido con las cuatro cosas que han puesto ahí dentro, te explican un poco la historia de Trakai y los fundadores de Lituania. Lo mas divertido fue el tiro con arco, para que nos vamos a engañar.
Haces mucho ejercicio eso sí, porque te hartas a subir y bajar escaleras. Pero las cosas como son, el sitio es bonito.

 (Plaza interior del castillo, a veces se viste la gente y hacen fiestas tradicionales con comida y bailes)

                                                           (Patio interior del castillo)

 (Estos son los grabados de los famosillos de entonces. Solo me acuerdo de dos; Gintautas, nombre común Lituano, y Gedimino, una de las calles lleva su nombre, fundador de Vilnius)

Éste es el dueño del museo que hay en el castillo, al colega no se le ocurre otra cosa que echarse una foto vestido de época en 3D y colgársela en mitad de la sala de exposiciones. La gente aquí está my pillada.

                    (Gedimino, éste personaje es el que aparece tal cual en las monedas de aquí)


Resumiendo un poco el viaje, estuvo muy bien porque a fin de cuentas hay que hacer un poco de culturilla, no todo va a ser salir. Pero sin duda comparando los dos viajes que hemos hecho por ahora, me quedo con el que organizamos por nuestra cuenta a Antaliepte (Utenos).

Antaliepte está como a unos 250 Km de Vilnius. Oímos por un amigo que estuvo antes, que por esa zona alquilaban casas para fines de semana y el susodicho se lo pasó tan bien que cómo no "culo veo, culo quiero", así que decidimos que un día tenemos que ir. Para hacerlo todavía mas emocionante, no se nos ocurre otra cosa que empezar a organizar todo un jueves, cuando nos queremos ir el viernes por la tarde (Spain is different).
Gracias a la mentora de Joselu (compi de clase), pudimos pillar una casa bien de precio para los 21 que éramos. La mentora se apuntaba con una amiga suya, lo cual agradecimos infinitamente porque así tendríamos traductor lituano-inglés. 
La mejor opción para trasladarse hasta allí es en coche, porque está donde Cristo perdió la sandalia y los autobuses no llegan. Así que alquilamos dos furgonetas de 9 plazas y un coche de 5, lo típico vamos, que le alegramos la mañana al de la agencia de coches.
Para conducir aquí un coche de alquiler no hace falta tener 5 años de experiencia o tener mínimo 25 años. Aquí con que tengas 23 es mas que suficiente para poder conducir las furgonetas y 21 para el coche pequeño. 
Anotación: los coches los alquilamos la misma mañana que nos íbamos.

Durante el medio día nos encargamos de recaudar todo el dinero y contamos unas 120LTL=35eur (cada uno) para la casa, el alquiler de los coches, comida y cerveza. Bien, una vez hechas las minimaletas para el fin de semana, nos dividimos en dos grupos. Uno enorme para ir a comprar la comida y otro de 5 personas para ir a buscar los coches. A las chicas nos metieron en el coche pequeño (porque eramos 5) sin contar a la mentora y su amiga que iban a ir en una de las furgonetas para guiar al grupo. Así que queridos amigos, me tocó conducir. 
Llegamos al meeting point para recoger los coches y una vez rellenos los papeles, pagamos y nos dirigimos hacia el hotel para recoger al resto del personal. No voy a hacer un gran comentario sobre como conducen los lituanos, pero puedo resumirlo en un par de palabras...MUY MAL. No tienen cuidado de por donde pasan, no respetan señales ni semáforos...están como auténticas chotas.

Empezamos la excursión, todos en los coches y cada uno de ellos (menos nosotras) tiene un GPS, así que recé por no perderme al salir de la ciudad. Tardamos como 45 minutos en salir de Vilnius, no había visto mas tráfico en toda mi vida. No hace falta que diga que aquí lo de las autopistas pues como que no...hay una pequeña autovía al salir de la ciudad, que cuando menos te lo esperas se convierte en carretera de doble sentido, donde el límite de velocidad debería estar en unos 70km/h (porque hay radares por ahí) y el personal se dedica a circular a mas de 120. Con sus cojones ahí.
En un trayecto de 2 horas y media, nos perdimos como 3 veces, tardamos más todavía y la carretera no estaba en su mejor momento. Quien se queje de las de España ya puede venir aquí y cerrar la boca....

Finalmente y después de pasar por millones de sitios, conseguimos llegar a la casa donde nos vamos a quedar. Para nuestra sorpresa, porque creedme que eso sorprende a cualquiera, nos encontramos a los dueños booorrachos como cubas. Pero no un borracho de "Ay míralo que va con todo el puntillo, que gracioso" no no no, con una caraja que no se tenían en pie. Sinceramente no se como no se mataron al llegar allí con el coche. Lituania había ganado el partido de basket y estaban de celebración, aunque a estos para celebrar les hace falta poco. El caso es que sin vergüenza alguna llegan allí con toda su merla y se ponen a cantar y hablar en lituano, que si europa, españa, friends friends, culturality...no se ni lo que decían. 
Se empeñaron en encendernos el fuego y poner en marcha la sauna, que con la castaña que llevaban creía que alguno moría en el intento. Al final morir no murieron, pero uno de ellos se echó una cagada encima (ganas de potar aumentando) que dije "¡¿Que me estas contando?!", esos pobres hombres no podían dar mas pena. Finalmente decidieron irse y cogieron su coche ahí, marcha atrás por el caminillo ese que había...una locura.

El como fue desarrollándose la noche y el final de la misma, en otra entrada.

TO BE CONTINUED...



                                                                  


                                      



sábado, 14 de septiembre de 2013

Always look on the bright side of life

Llegamos a mediados de septiembre y aquí ya se acabó el verano oficialmente...solo los nórdicos son capaces de seguir llevando manga corta o incluso pantalón corto en algunos casos. Bueno los nórdicos y los vascos, ellos ni sienten ni padecen.

Mi amiga Loreta, que estudia en Polonia pero es de Vilnius y está haciendo el erasmsus aquí (sí, es un auténtico WTF) tiene siempre la misma contestación para todo problema o queja que le planteo, "This is Lithuania". 
"Jo como llueve!", contestación..."This is Lithuania", "Pff las cajeras de los supermercados no se enteran de ná, ni ellas, ni yo", contestación..."This is Lithuania", "Me tengo que pedir la porquería del menú del día en la uni porque no entiendo nada de lo que hay escrito", contestación..."This is Lithuania", "Los tíos son todos feos y borrachos!", contestación... (esto último no se lo he llegado a decir, jeje). 

(VGTU, últimos días de sol en la uni)


(Las clases tiene bancos que parecen de iglesia...mirad, el rubio es un lituano, el moreno un vasco)

Las chicas en este país son la mayoría muy monas, rubitas, con sus ojos azules... se casan súper jóvenes y terminan divorciados a los 3 meses. Madres jóvenes, ya sabéis a lo que me refiero (MILFS). Pues no hay un solo hombre Lituano que digas eso...ves a los niños pequeños y dices "Fuá que vida...¡que vida!", yo creo que se vuelven locos por el frío. Hombres dormidos en el suelo de las calles por efecto del alcohol...a las chicas las veréis de lado a lado, pero nunca por los suelos. Debe de haber una de muertes en invierno por hipotermia...
El otro día eran las 7:30 de la mañana y casi vomito en el autobús yendo a clase cuando se subió un señor de unos 50 años oliendo a whisky que echaba para atrás...¡¡LAS 7:30 DE LA MAÑANA!! (Aquí no se pierde el tiempo desde luego).

 De todas formas, estoy hablando mucho...pero rutas turísticas y eventos culturales he hecho pocos, ahora eso sí, los bares me los conozco todos y a los eventos de cerveza no he faltado a ninguno. Luego me quejaré yo de los borrachos de aquí. Menos mal que en poco tiempo nos organizan viajes y por lo menos algo más veremos porque sino....

(Cajero lituano, gracias al cielo que aquí son todos altos...tiene hasta escalón por si no llego)

Poco a poco nos vamos adaptando más, ya sabemos que productos comprar para la comida, aunque a veces nos confundamos y compremos por ejemplo un bote de kepchup cuando creemos que es tomate porque leemos lo único que hay en inglés y dice "Tomato sauce". Lo bueno de la residencia es que como hay tanta gente de países distintos ves y pruebas un montón de comidas variadas. La que más me ha gustado ha sido la de los indonesios, se tiran como hora y media cocinando pero les sale increíble...pica lo que no está escrito pero eso lo apañas con una botella de litro de agua al lado y listo. 
Hay otros que tienen su manera peculiar de cocinar. Tenemos un koreano (Eric) que en vez de trocear la pechuga de pollo antes de meterla en la sartén, decide empezar a hacerla y mientras la corta con el cuchillo. Os podéis imaginar como están las sartenes, hay que decirle que lo del pollo al teflón lo haga en su casa, pero que aquí eso no... los platos llegaron a Europa hace tiempo ya.

 (Menú del día en la uni/ El zumo ese de pera rancia es vomitivo, nadie se lo bebe)

(Así nos tiene las sartenes el Eric...si es que es pa darle... yo no se como su madre no le cruza la cara)

Este fin de semana volvemos a tener festival, a estos lituanos les gusta mas la feria que a un tonto un lápiz...desde luego este ritmo de vida digo yo que irá disminuyendo porque telita...Menos mal que entre semana nos portamos bien, menos los martes, que como los miércoles no tengo clase y son las noches erasmus pues se sale sí o sí. A no ser que tengas fiebre, entonces estás perdonado. 
El plan clásico es hacer botellón en la resi y cuando el Man in Black nos echa de la cocina (a las 24:00h) nos vamos a algún bar. El último fue como en una especie de sótano que no se veía nada y terminé tirando los chupitos al suelo y la cerveza a alguien...viven en la oscuridad ahí. Al final terminamos todos los erasmus en las discotecas, o la de cocaín bar (entrada gratis para erasmus) o en salento (hasta el pepe de salento).

 (Pizarrita en la cocina, la gente anota sus pensamientos y ambiciones)

(Escaleras de emergencia de la resi, lo mas rápido para ir de una planta a otra/La gente lo usa como zona para fumar, pasas por ahí y te quitan 10 años de vida del olor a tabaco)

Y es que llegan altas horas de la mañana y empiezas a ver como se "arrejunta" la gente, he visto a chicos decir que no (agobiados) a chicas porque no quieren liarse con ellas (en una discoteca de España esto no pasa), hemos tenido que salvar a otros de cometer algún error, incluso de estar hablando con un chico tranquilamente y ver que se le caen los preservativos de los bolsillos, que precaución ante todo es verdad, pero madre mía...parece Sodoma y Gomorra, el grito de Munch se queda corto para expresar lo que se ve. Aun y así te ríes mucho y conoces a muchísima gente, tanta que es imposible acordarte de los nombres y las caras...sobretodo de los asiáticos, yo todavía los confundo.

Conclusión: Que voy a decir, "This is Lithuania chicos".