jueves, 29 de agosto de 2013

Orientación, cerveza y viceversa

Llega el día D, el día en el que vamos a entender de que va esta historia, el día por el cual dejé atrás el buen tiempo y el calor del verano antes de lo necesario... ¡el día de la bienvenida a los erasmus!

La reunión empezaba a las 13:00 horas y obvio siendo previsores, la decisión de ir con tiempo a los sitios es muy buena. Tuvimos suerte mi gran compañero Pablo y yo de que teníamos la parada de autobús cerca de casa...la tutora de éste, nos avisó de que autobús había que coger. Hay un mapa con las lineas de autobuses pero ciertamente te haces un poco la picha un lío, así que casi que es mejor que os digan cual es el autobús correcto y por supuesto la parada, porque el autobús os va avisar en lituano y como es normal, no vais a entender nada.

Siendo muy afortunados, nos bajamos en la parada correcta pero el campus es bastante grande y cada edificio tiene un número. Problema...no sabíamos que edificio era, pero pensando un poco dijimos "Joder, vamos al edificio principal y preguntamos dentro por la reunión de erasmus", hasta aquí todo perfecto...bien, ilusos de la vida. ¡¿Cómo íbamos a creer de verdad que el conserje fuese a saber ingles?! Estuvimos una hora, repito UNA HORA para encontrar finalmente el edificio, menos mal que en la biblioteca sí hablan inglés. Va quedar ridículo decirlo pero efectivamente, la reunión se hacía en el edificio principal al que fuimos, aquel edificio con ese conserje que ni siquiera entendió la palabra erasmus...y es que en Lituania el inglés es como para nosotros los españoles, la gente joven ahí lo lleva..porque tampoco todos hablan, pero la gente mayor olvídate...que aún y así alguno hay.

Retomando el tema, entramos en la sala a las 13:00 y después de un video emotivo de lo que viene a ser la experiencia erasmus con música épica y una breve charla sobre como organizarnos el curso, llega un policía y una señora, la cual todavía no se muy bien su función en todo esto, sin tener ni idea de inglés (para variar) así que les iban traduciendo, nos dijeron cosas muy útiles como que no venden alcohol a partir de las 10 de la noche, que no está permitido el botellón y que puedes ir borracho pero no molestar a otras personas ni dormir en la calle (si a alguien se le ocurre hacer eso en invierno está jodido). Tocaron temas como las drogas y la prostitución, ah! también nos dijeron que si éramos testigos de un crimen que debíamos llamar al 112 y explicar lo mejor posible lo ocurrido.

En fin, después de todo esto (ya eran cerca de las 16:00) la mayoría de nosotros deseábamos poder comer algo, pero no...en vez de hacer un break con un pica pica o algo así su idea es la de hacernos una especie de "novatadas" y enseñarnos a la vez un poco el campus. 
Ésta va a ser mi humilde opinión, estos chicos no saben lo que son novatadas...hacer 4 flexiones, una carrera a la pata coja y leer un trabalenguas en lituano no puede considerarse novatadas como tal, pero aquí parece ser que si.

Toda la parafernalia terminó cerca de las 17:30 de la tarde, vuelvo a insistir, no habíamos comido ninguno...así que después de darnos el paseo y ver lo feos y soviéticos que eran los edificios (hasta la facultad de caminos de la Politécnica en Madrid es mas bonita) decidimos unos pocos ir a cenar algo...si, ya era hora de cenar (19:00). 

 (Residencia VGTU) O_o

 Parecíamos un chiste... un austriaco, un alemán, una lituana y cuatro españoles (somos una plaga en esta ciudad) fuimos a cenar típica comida lituana, un plato que se llama zepeline o algo por el estilo...que consta de patatas con carne picada dentro, además tienes que mezclarla con una salsa agria. A mi la salsa esa no me gusta pero al resto le encantó, por lo demás la comida estaba muy buena. El precio total del plato (que llenaba) y una cerveza de medio litro fueron cerca de 20 litas, unos 6 euros.

(Famoso Zepeline / ¡yummy!)

Algo básico en el erasmus es que conoceréis a mucha gente, tanta que no recordaréis ni la mitad de los nombres o los pronunciaréis mal...por supuesto habrá gente de todo tipo, porque hay cada personaje muy serio.

Una de las cosas buenas de ir a la charla para los erasmus, a parte de que nos explicasen las cosillas, nos regalaron una tarjeta sim para un teléfono móvil y eso cunde una barbaridad...eso sí, si tenéis iphone ya estáis buscando otro móvil que acepte tarjeta sim estandard porque sino no tenéis teléfono, ahora también os digo que podéis conseguir un móvil clásico por unas 50 litas = 15 euros.

Después del larguísimo día habiendo hecho solo dos comidas, no tenemos mejor idea que irnos de fiesta (yeah). Si quieres puedes empezarla perfectamente a las 7 de la tarde pero nosotros decidimos hacerlo a las 10, quedando en un bar donde sirven cerveza de barril y todo tipo de bebidas. Tienes la opción de beber cervezas con sabores afrutados o la clásica y tradicional Svyturys (cerveza lituana).
Es un pub y obviamente cierra prontito, de modo que seguimos la fiestaca en el bar universiteta (sí, tetas...estos lituanos...) con 50% de descuento en las bebidas, copas a 2 euros, ¡yuju! El final de la noche, donde solo queda la gente de erasmus y las putillas que intentan pillar cacho a última hora es el bar Salento, cerca del ayuntamiento...sin más, una discoteca.

 (Hogar de la presidenta, es mujer y dicen que corrupta. Me siento como en casa)

(Beer Bar / lo del techo que cuelga son billetes)

Conclusión y moraleja: Pablo terminó desayunando sandwich en el gran hotel y yo un trozo de pizza que supo a gloria, el desayuno es la comida más importante del día. 


martes, 27 de agosto de 2013

Alzar el vuelo


Quien diga que no se pone nervioso en las horas previas a su aventura del año... ¡MIENTE!

Si queridos amigos, están ante la narración más común, más contada, más vivida por la mayoría de los estudiantes de nuestro país...EL ERASMUS. Pero una cosa que diferencia a todas las demás, ésta...la cuento yo.

Todo el mundo, sobretodo si es mujer, entenderá la clarísima expresión y la tortura de pensar el "¡Qué meto en la maleta!" No hay que decir que además de que te vas un año entero, a un país donde la palabra calor solo existe en libros de ciencia ficción y que la ropa de invierno que puedas tener en tu armario se quede corta con lo que vayas a necesitar allí...te impoenen un límite de peso de 23 kg. ¿Estamos locos? Un año entero de mi vida va a pesar solo y exclusivamente 23 kg...¿De quién fue la brillante idea? (Hombre seguro). Claro que hay que ser generoso y compartir el resto del avión con más pasajeros...pero un poquito de por favor...

Un consejo voy a daros...da lo mismo la cantidad de abrigos, jerseys o botas que te lleves....porque vas a llegar en agosto y vas a ver que lo que tu te puedes poner una noche del 29 de diciembre, ellos lo llevan el 26 de agosto. Bendita la cara de "gilipollas" que se te queda cuando ves eso. Así que siendo sinceros...llevaros la ropa que tengáis en el armario (ya que no queda otra) pero no forcéis demasiado la maleta...no merece la pena.

Después de un vuelo bastante tranquilo (quitando la pequeña inquietud por saber si llegarían mis maletas) pude tener la enorme suerte de que el "tutor" asignado para ayudarme en mis primeros días de estancia vino a recogerme al aeropuerto...no se como andaréis de lituano, pero sin tener ni idea de nada mejor que os vengan a buscar, porque meterte en un autobús con las maletas para ver donde terminas me parece demasiado atrevido.

¡Aviso importante! A diferencia de España, en Vilnius si llamas a un taxi por teléfono para que venga a buscarte va a salirte mucho más barato, no creas con ilusión que los taxistas sabrán inglés...porque no es así. Vete con la dirección anotada y bueno...haz lo que puedas...una buena idea es que tengas un poco marcado el recorrido que deberías hacer hasta tu destino en un mapa, más que nada por saber si el taxista te ha dado un pequeño rodeo o no..aunque sinceramente...si no os vais a poder entender, siendo el primer día y el agobio de encima os va a dar igual que os cobre mas o menos, ya que lo que desearéis será llegar al hotel.

Suerte la mía que mi tutor (cuyo nombre es Almantas, piloto licenciado hace relativamente poco, alto muy alto y más seco que la mojama, ¡ojo! eso no indica que el chico no fuese amable...todo lo contrario) me acompañó hasta mi gran hotel.

Uno se imagina cuando llega a un hotel, hostal, albergue...llamémoslo X, que en la entrada vaya a haber una recepción, nadie dice que tenga que ser bonita, ni nueva, ni siquiera acogedora...simplemente que la haya. Pues bien, señores, no fue mi caso...la entrada al hotel es el bajo de un piso de los años 70, y bien os puedo asegurar que desde los años 70 no se ha vuelto a arreglar. En el primer piso está entrada al "hotel", que visto así, si tenéis un piso en madrid de unos 80 m2 podríais perfectamente transformarlo en albergue...al parecer el hotel estaba cerrado, hubo que llamar a la recepcionista, la cual a regañadientes y en chandal vino a recibirme desde su casa...aun tuve que darle las gracias...Esta mujer nunca está en el hotel de modo que podrías montar una fiesta al mas puro estilo de "project X" y no se daría cuenta hasta el día siguiente.
(Entrada al hotel)

Queridos amigos, señoras, señores y niños de todas las edades, hablamos del hotel B&B Florens (tenía que decir el nombre algún día) éste hotel he de decir que para unos días no está mal, un poco caro para mi gusto, la zona no es de las mejores de Vilnius pero está cerca del centro, no todo puede ser malo oye. La cama es cómoda y hay agua caliente, no está mal en ese sentido pero no tiene cocina...así que salvo comida para calentar en un microondas y poca cosa mas, no podrás desarrollar tus dotes de cheff allí.

Yo soy una privilegiada, tengo ventana con unas vistas al patio interior, las cuales comparto con una señora de mediana edad que no tiene otra idea mas que la de saltar por la ventana y fumarse su cigarro mañanero apoyada en el tejado con su bata probablemente de los años 70, como el edifico (van a juego).



















(planta baja del hotel y vistas de mi habitación)

Pero no nos vamos a poner dramáticos (que me encanta), vamos a pensar en positivo, son unos días hasta que encuentre algo mejor, más habitable para un año, con cocina...porque a fin de cuentas, una vez que dejé las maletas lo primero que hice fue salir con mis nuevos amigos a investigar un poco la ciudad. Almantas vino con dos chicas turcas las cuales salían de su país por primera vez, una bulgara que está de erasmus en lituania porque su novio es de Vilnius y su novia, la de Almantas (chica encantadora y muy guapa por cierto). Estuvimos dando una vuelta por el centro, en ese momento el
deseo de que me diesen un billete de vuelta a España fue disipándose, las calles y los edificios están todos restaurados, son mucho mas bonitos y el ambiente es muy bueno...está todo repleto de terrazas, que aprovechan el sol al máximo hasta que llegue el invierno. Los bares muchos de ellos tienen música ambiente mientras te tomas tu cerveza de medio litro lituana por menos de 2 euros (hablamos de la zona centro y no un 100 montaditos).




















(Calle típica de Vilnius)

(Vistas de Vilnius desde el skybar)

Conclusión y moraleja de este día: las apariencias engañan, tanto para bien como para mal.

Besitos y abrazos a todos.