martes, 27 de agosto de 2013

Alzar el vuelo


Quien diga que no se pone nervioso en las horas previas a su aventura del año... ¡MIENTE!

Si queridos amigos, están ante la narración más común, más contada, más vivida por la mayoría de los estudiantes de nuestro país...EL ERASMUS. Pero una cosa que diferencia a todas las demás, ésta...la cuento yo.

Todo el mundo, sobretodo si es mujer, entenderá la clarísima expresión y la tortura de pensar el "¡Qué meto en la maleta!" No hay que decir que además de que te vas un año entero, a un país donde la palabra calor solo existe en libros de ciencia ficción y que la ropa de invierno que puedas tener en tu armario se quede corta con lo que vayas a necesitar allí...te impoenen un límite de peso de 23 kg. ¿Estamos locos? Un año entero de mi vida va a pesar solo y exclusivamente 23 kg...¿De quién fue la brillante idea? (Hombre seguro). Claro que hay que ser generoso y compartir el resto del avión con más pasajeros...pero un poquito de por favor...

Un consejo voy a daros...da lo mismo la cantidad de abrigos, jerseys o botas que te lleves....porque vas a llegar en agosto y vas a ver que lo que tu te puedes poner una noche del 29 de diciembre, ellos lo llevan el 26 de agosto. Bendita la cara de "gilipollas" que se te queda cuando ves eso. Así que siendo sinceros...llevaros la ropa que tengáis en el armario (ya que no queda otra) pero no forcéis demasiado la maleta...no merece la pena.

Después de un vuelo bastante tranquilo (quitando la pequeña inquietud por saber si llegarían mis maletas) pude tener la enorme suerte de que el "tutor" asignado para ayudarme en mis primeros días de estancia vino a recogerme al aeropuerto...no se como andaréis de lituano, pero sin tener ni idea de nada mejor que os vengan a buscar, porque meterte en un autobús con las maletas para ver donde terminas me parece demasiado atrevido.

¡Aviso importante! A diferencia de España, en Vilnius si llamas a un taxi por teléfono para que venga a buscarte va a salirte mucho más barato, no creas con ilusión que los taxistas sabrán inglés...porque no es así. Vete con la dirección anotada y bueno...haz lo que puedas...una buena idea es que tengas un poco marcado el recorrido que deberías hacer hasta tu destino en un mapa, más que nada por saber si el taxista te ha dado un pequeño rodeo o no..aunque sinceramente...si no os vais a poder entender, siendo el primer día y el agobio de encima os va a dar igual que os cobre mas o menos, ya que lo que desearéis será llegar al hotel.

Suerte la mía que mi tutor (cuyo nombre es Almantas, piloto licenciado hace relativamente poco, alto muy alto y más seco que la mojama, ¡ojo! eso no indica que el chico no fuese amable...todo lo contrario) me acompañó hasta mi gran hotel.

Uno se imagina cuando llega a un hotel, hostal, albergue...llamémoslo X, que en la entrada vaya a haber una recepción, nadie dice que tenga que ser bonita, ni nueva, ni siquiera acogedora...simplemente que la haya. Pues bien, señores, no fue mi caso...la entrada al hotel es el bajo de un piso de los años 70, y bien os puedo asegurar que desde los años 70 no se ha vuelto a arreglar. En el primer piso está entrada al "hotel", que visto así, si tenéis un piso en madrid de unos 80 m2 podríais perfectamente transformarlo en albergue...al parecer el hotel estaba cerrado, hubo que llamar a la recepcionista, la cual a regañadientes y en chandal vino a recibirme desde su casa...aun tuve que darle las gracias...Esta mujer nunca está en el hotel de modo que podrías montar una fiesta al mas puro estilo de "project X" y no se daría cuenta hasta el día siguiente.
(Entrada al hotel)

Queridos amigos, señoras, señores y niños de todas las edades, hablamos del hotel B&B Florens (tenía que decir el nombre algún día) éste hotel he de decir que para unos días no está mal, un poco caro para mi gusto, la zona no es de las mejores de Vilnius pero está cerca del centro, no todo puede ser malo oye. La cama es cómoda y hay agua caliente, no está mal en ese sentido pero no tiene cocina...así que salvo comida para calentar en un microondas y poca cosa mas, no podrás desarrollar tus dotes de cheff allí.

Yo soy una privilegiada, tengo ventana con unas vistas al patio interior, las cuales comparto con una señora de mediana edad que no tiene otra idea mas que la de saltar por la ventana y fumarse su cigarro mañanero apoyada en el tejado con su bata probablemente de los años 70, como el edifico (van a juego).



















(planta baja del hotel y vistas de mi habitación)

Pero no nos vamos a poner dramáticos (que me encanta), vamos a pensar en positivo, son unos días hasta que encuentre algo mejor, más habitable para un año, con cocina...porque a fin de cuentas, una vez que dejé las maletas lo primero que hice fue salir con mis nuevos amigos a investigar un poco la ciudad. Almantas vino con dos chicas turcas las cuales salían de su país por primera vez, una bulgara que está de erasmus en lituania porque su novio es de Vilnius y su novia, la de Almantas (chica encantadora y muy guapa por cierto). Estuvimos dando una vuelta por el centro, en ese momento el
deseo de que me diesen un billete de vuelta a España fue disipándose, las calles y los edificios están todos restaurados, son mucho mas bonitos y el ambiente es muy bueno...está todo repleto de terrazas, que aprovechan el sol al máximo hasta que llegue el invierno. Los bares muchos de ellos tienen música ambiente mientras te tomas tu cerveza de medio litro lituana por menos de 2 euros (hablamos de la zona centro y no un 100 montaditos).




















(Calle típica de Vilnius)

(Vistas de Vilnius desde el skybar)

Conclusión y moraleja de este día: las apariencias engañan, tanto para bien como para mal.

Besitos y abrazos a todos.








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